Infrarrojo

Terapia con luz infrarroja para aliviar dolores musculares, mejorar la circulación y preparar los tejidos para otras técnicas de rehabilitación.

La terapia con infrarrojo aplica calor superficial controlado que favorece la vasodilatación, mejora la circulación sanguínea local y relaja la musculatura antes de otras técnicas manuales o eléctricas.


Es ideal como tratamiento complementario para contracturas, dolores crónicos y procesos de recuperación muscular.